¿Por qué me siento culpable cuando descanso?
A veces tenemos tiempo para descansar, pero nuestra mente sigue repasando obligaciones, tareas y necesidades ajenas. ¿Por qué parar puede hacernos sentir culpables y qué hay detrás de esa incomodidad?
Cuando las vacaciones no son un descanso: el verano también puede agotar
No todas las personas viven el verano como una época de descanso. Cuando las responsabilidades, los cuidados o determinadas situaciones vitales continúan, también es importante permitirse bajar la exigencia y cuidar de uno mismo.
Casi tres meses por delante…
Las vacaciones escolares suelen asociarse al descanso, pero para muchas familias representan una etapa de mayor organización, carga mental y sensación de no llegar a todo. Hablo sobre el impacto emocional del verano cuando los niños y niñas están de vacaciones y los adultos continúan trabajando.
No descansar aunque pares: por qué ocurre y qué puede significar
Hay momentos en los que dejamos de hacer cosas, pero seguimos sintiéndonos agotados. Descansar no consiste únicamente en parar. A veces el cuerpo se detiene mientras la mente continúa sosteniendo preocupaciones, responsabilidades o emociones difíciles.
Duelo anticipado: cuando temes perder a alguien
A veces el duelo comienza mucho antes de una pérdida. Cuando alguien a quien queremos está enfermo o atraviesa un proceso de deterioro, pueden aparecer emociones como miedo, tristeza, culpa o incertidumbre. En este artículo hablamos del duelo anticipado y de cómo acompañarte cuando temes perder a alguien que todavía sigue contigo.
El desgaste invisible de quienes cuidan
Cuando una persona enferma, toda la atención suele centrarse en ella. Sin embargo, detrás de muchos procesos de enfermedad hay familiares y cuidadores que sostienen responsabilidades, preocupaciones y emociones durante meses o años.
En esta entrada hablamos del desgaste emocional de quienes cuidan, la culpa, el agotamiento y la importancia de pedir ayuda antes de llegar al límite.
Cómo acompañar a alguien sin romperte por dentro
Acompañar a alguien que atraviesa una enfermedad, un duelo, un proceso de fertilidad, una discapacidad o cualquier situación vital compleja puede ser profundamente desgastante. En esta entrada reflexionamos sobre el peso emocional de quienes sostienen, cuidan y acompañan, y sobre la importancia de cuidarse también a uno mismo.
Emociones en los procesos de fertilidad
Los procesos de fertilidad no solo implican pruebas, tratamientos y tiempos de espera. Muchas veces también traen miedo, incertidumbre, presión, agotamiento emocional y sensación de soledad. También atravesar momentos más complejos en la pareja o personales.
En esta entrada hablo del impacto psicológico que puede aparecer durante estos procesos y de la importancia de sentirse acompañada.