Cuando estás cansada de ser fuerte…

Hay personas que llevan mucho tiempo siendo “las fuertes”. Son las que resuelven, las que sostienen, las que no quieren preocupar…. Las que siguen aunque por dentro estén agotadas.

Y llega un momento en el que ya no es fortaleza: empieza el cansancio emocional.

Ser fuerte no siempre significa estar bien. Muchas veces significa: acostumbrarte a no pedir ayuda, seguir funcionando aunque estés vacía, minimizar lo que te pasa, pensar que descansar es fallar…

Algunas señales de que quizá estás cansada de ser fuerte pueden ser la sensación de irritabilidad constante, dificultad para disfrutar de cualquier cosa, agotamiento mental, ganas de desaparecer un rato… Sentir que no puedes más, pero que tienes que seguir igual.

¿Qué puede ayudarte en estos casos?

1. Dejar de exigirte lo mismo que antes. No estás en el mismo punto.

2. Poner palabras a lo que pesa. Nombrar alivia.

3. Permitir apoyo. No todo tiene que depender de ti.

4. Buscar un espacio propio. A veces acompañarte también necesita compañía.

No siempre necesitas ser más fuerte; muchas veces lo que necesitas es sostenerte mejor.

Anterior
Anterior

Señales de que necesitas ayuda psicológica

Siguiente
Siguiente

Bienestar emocional en situaciones difíciles